Friday, August 27, 2004

en Deconstrucción

Con libertad, dulce composición de cavidades y protesta,
formas inseguras que tradicionales, en las E,
inseguro estoy en contorno
con ruptura y tradicionales,
con ruptura y libertad,
con ruptura y convencionales
formas; luz, retorno.

Esto es lo que ocurre cuando se le da de comer a la Máquina de Cortar textos sobre el deconstructivismo y ¿por qué no?, poemas eróticos. Es un inventillo sencillo que permite imitar el estilo de W. Burroughs, y de paso reconsiderar el significado del lenguaje mediante su destrucción.

El deconstructivista cuestiona los órdenes establecidos para llegar a nuevas conclusiones, y así incrementar las posibilidades de encontrar soluciones originales al problema diario del diseño. Algo así como ingeniería inversa, sólo que en lugar de volver a montar la estructura, uno se pregunta si hay otras maneras de hacerlo...

Todo se puede deconstruir; desde las películas de Greenaway, sitios web de Hi-Res, o una canción de cuna. Lo importante es entender la escencia de la pieza deconstruida, saber cómo funciona y por qué ha sido ensamblada de tal o cual manera.


A partir de ahí, el trabajo creativo consiste en tomar decisiones de cómo volver a ensamblar la pieza. Cuestionar cada paso, evitar hacer las cosas simplemente porque ´siempre se han hecho así´, y sugerir alternativas.

El tema casi merece un taller... dado por la Bruja Avería y sus Electroduendes.
(enlace en inglés: apreciaciones de deconstructivismo literario por un ingeniero informático... aquí. En inglés)